Se suele decir que fue Salinger quién promulgó que "el arte debe ser monástico". Sea como fuere, y sin dudar excesivamente de la autoría, la idea del artista alejado del mundanal ruido, vallado de cualquier confilcto cotidiano, es uno de los ideales artísticos más recurrentes.
Salinger se emancipó del mundo a lo bartleby; Van Gogh inventó su soledad rodeado de putas, absenta y desesperación; Goya se quedo sordo de tanto horror. Baudelaire creo sus imitados paraisos artificiales y muchos otros confundieron el retiro con el suicidio.
Leo en A critical Cinema, volumen 5 y punto final de las entrevistas de McDonalds a cineastas independientes -o como él los bautiza, "críticos"- una entrevista a Nathaniel Dorsky. Retoman la idea de la reclusión del artista. La necesidad del encapsulamiento como motor de la creación artística. Después de muchos rodeos McDonald termina comentando, y traduzco con toda la libertad de la que soy capaz: "No puedes ser monástico sin un mundo al que dar la espalda"
Me gustan estas sentencias que remiten a los contrarios. La iniciática es la del cielo y el infierno pero la realidad está llena de estas miradas que juegan con la exclusión. Así, y como dijo un alemán, los ateos son los que más hablan de Dios; los católicos son los que más hablan de sexo (y que sería del sexo sin un poco de culpa católica); los demócratas se inflan la boca con el terrorismo y los terroristas con la democracia. La riqueza no sería posible sin la pobreza... Y sí, el cine sonoro inventó el silencio.
No hay soledad posible sin esa jauria humana de la que somos partícipes.
Otro día contaré más sobre Nathaniel Dorsky a propósito de unas misteriosas bolsas de plástico duplicadas.
Han adivinado bien, la foto es de baudelaire sentado en su butaca preferida
Hace unos días se presentó el vídeo promocional de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 (esos que Madrid se ahorrará) Ha levantado polvareda por unas imágenes que han provocado ataques epilécticos. Una escena de un nadador sumergiéndose en la impoluta piscina olímpica tienen la culpa.
Las asociaciones de epilécticos reunidos reaccionaron con prontitud y han obligado a quitar esos seis segundos que inducían al ataque. Esté es el vídeo probablemente censurado. Si hay algún epiléctico pues eso...
Las campañas publicitarias gozan últimamente de un eco extra gracias a los exiguos márgenes que la correción política provee. Cada día nace una nueva asociación en defensa de algo que no duda en hacerse contrapublicidad gracias a una publicidad que supuestamente hiere mortalmente su sensibilidad. La censura se magnifica exponencialmente. Para hacer un anuncio hay que tener una sensibilidad a prueba de bombas. Hay que conocer las problemáticas complejas de todas las organzaciones de defensa de cualquier cosa imaginable. Se extiende una plaga de bienpensantes asociaciones ciudadanas, de plataformas cívicas, de amigos de mis amigos... etcetera. Un virus que no duda en levantar su voz ante la más mínima salida de tono.
Uno ya no sabe quién se alimenta más de quién. Quién es verdaderamente el carroñero. Los publicistas deberían alegrarse cada vez que unos Amigos de los amigos se ponen sensibles con el anuncio de turno. Pienso que muchas de esas asociaciones nacen con ese único motivo: ser caja de resonancia de una polémica. Manufacturar esa ola de publicidad gratuita tan apreciada entre los anunciantes. ¿Serán los propios "creativos" quienes formen la Asociaciones?
Así que a partir de ahora los Juegos Olímpicos serán los juegos en honor a los epilécticos y las ganancias que se saquen (después de las verdaderas ganancias, claro esta) se invertiran en centros de sociales de epilécticos de la tercera edad.
Todo esto me recuerda a la película de Tony Conrad"The flicker" Los productores decidieron colgar el siguiente cartelillo al inicio de la proyección. A nadie le pasó nada.
Luego hay formas y formas de avisar y utilizar el aviso de una forma más elegante. El Frankenstein del gran Whale dejó un ejemplo magnífico de advertencia pública.
Otro paso en la demonización de la cotidianeidad es el tabaco. Ya se trabaja en el Imperio para sacar leyes que obliguen a avisar si en la película se fuma. Y si fumar está justificado. Pronto los actores discutirán si tienen que fumar o no con el director de la película. Que si es una escena de fumar gratuita... Las caladas de cigarro serán las escenas de baño en las que se aprovechaba para sacar un desnudo gratuito (pero taquillero).
La creatividad mancha. Vean sino estos vídeos del inimitable Waits. El primero corresponde a su último y triple album mortal. El tema lie to me. El vídeo está cosido a base de instantáneas que cobran vida a través de los acordes de Waits. Las fotografías son de Danny Clinch.
Más. El siguiente video-clip es Come on up to the House de Mule variation. Lo firma un tal Anders Lövgren cuya vida y obra ignoró pero que tras este vídeo tendrá una pulsera de vigilancia. VERDADERO CINE LETRISTA
Y cerrando la velada what´s he building también de Mule Variation. El lirismo rasgado de Waits encuentra acomodo en las texturas oxidadas del super-8. Poesía en movimiento. No sé quien lo ha dirigido y me gustaría saberlo. Si alguien lo sabe, por favor que me lo haga saber; estoy en en el bar de siempre a la hora de siempre. Estoy siempre.
También titulado El cumpleaños de Mabel. Se grabó la semana pasada. Es un makin off de una sesión de retratos sorpresa. Las fotos las hizo Ximena Garrigues y Sergei Moya que pronto se virtualizarán desde www.syxestudio.com La canción es Sugar Kane de los venerados Sonic Youth. MissCostillas no solo cumple años desde su creadora Mabel sino que también inagura local dónde cocinar sus famosas piruletas de parmesano y demás ingenios culinarios.
Unos breves extractos de su biblia particular Esculpir en el tiempo. No confundir con "Escupir en el tiempo":
"El fracaso de un director, en muchas ocasiones, se debe a la ilimitada busqueda, sin gusto alguno, de significado, de profundidad, al esfuerzo por dar a los actos humanos no el sentido que tienen, sino un sentido forzado, que al director le parece obligado."
"Una obra de arte, en cualquier caso, supone la ligazón orgánica entre idea y forma."
"Lo terrible esta encerrado en lo bello, lo mismo que lo bello en lo terrible. La vida esta involucrada en esta contradicción, grandiosa hasta llegar al absurdo, una contradicción que en el arte aparece como unidad armoniosa y dramática a la vez."
"Sería falso decir que un artista busca su tema. El tema va madurando en él como un fruto y le impulsa hacia la configuración. Es como un parto. El poeta nada tiene de lo que pudiera estar orgulloso. No es dueño de la situación, sino su vasallo, su servidor; la creatividad es para él la única forma de vida posible, y cada una de sus obras supone un acto al que no se puede negar libremente."
"(...) había surgido un nuevo principio estético (...) El principio consiste en que el hombre, por primera vez en la historia del arte y de la cultura, había encontrado la posibilidad de fijar de modo inmediato el tiempo, pudiendo reproducirlo (o sea, volver a él) todas las veces que quisiera. Con ello el hombre consiguie una matriz del tiempo real. Así, el tiempo visto y fijado podía quedar conservado en latas metálicas durante un tiempo prolongado (en teoría, incluso eternamente"
"Si rechazo los principios de un "cine de montaje" es porque no permite que la película se extienda más alla de los límites de la pantalla. Porque no deja al espectador que someta lo que que ve en la pantalla a su propia experiencia. Ese tipo de cine plantea enigmas al espectador, le hace descifrar símbolos y entusiasmarse por alegorías, apelando a su experiencia intelectual"
"No más pintores, no más escritores, no más músicos, no más escultores, no más religiones, no más republicanos, no más monárquicos, no más imperialistas, no más anarquistas, no más socialistas, no más bolcheviques, no más políticos, no más proletarios, no más demócratas, no más ejércitos, no más policías, no más naciones, no más idioteces de éstas, no más, no más, no más, NADA, NADA, NADA"
Transcribo unas declaraciones de Bergman. Me topé con ellas en un antiguo número de la revista Nuestro Cine. Un artículo de José Luis Egea sobre el cineasta sueco anunciaba el estreno de Sonrisas de una noche de verano. No se menciona de dónde procede el texto, ni quién lo traduce. No dice nada. Periodismo español. Dudo entre que sean extractos de La Linterna Mágica o que vengan del pressbook de Sonrisas.
“yo me expreso haciendo películas (...) soy un timador o, en caso de que el público acepte mi engaño, un mago. Yo hechizo y a mi disposición tengo la más preciada y rara máquina mágica que haya usado o poseído un prestidigitador en la historia del mundo (...) Pero nadie hechiza a los productores, directores de banco, dueños de cines o críticos cuando el público rehusa ir al cine para pagar sus dineritos, con lo cual los productores, directores de banco, dueños de cines, críticos, o magos han de vivir. (...) Reconozco el juego y acostumbro a jugarlo con frecuencia, y siempre se puede uno engañar a si mismo y a algunos otros, a pesar de que el juego es un mal anestésico"
"Sucede que me preguntan, qué me propongo, qué meta tengo. Es una pregunta difícil y una pregunta peligrosa. Acostumbro a dar una contestación mentirosa y evasiva. Trato de revelar la verdad de las condiciones de las gentes, la verdad tal cual la veo. Con esta contestación están muy satisfechos, y a veces me sorprende que nadie se de cuenta de la fanfarronada, puesto que la respuesta debería ser: Tengo una necesidad fuerte de expresar fílmicamente aquello que en forma completamente subjetiva se desarrolla en un lugar de mi conciencia. En tal caso no tengo otra meta que yo, el pan de cada día, el entretenimiento del público y su estimación(…)
"El arte por su propia causa. Mi verdad personal, o tres cuartos de verdad o ninguna verdad, solamente que sea mi verdad…
Tengo derecho a falsificar, si ello se justifica artísticamente; también puedo mentir, siempre que sea una hermosa mentira; hasta estoy autorizado a matar a mis amigos, o a mí mismo, o a cualquiera, siempre que haciéndolo ayude a mi arte; puedo permitirme también la prostitución de mi talento, si facilito así el triunfo de mi causa: y, a decir verdad, tengo derecho a robar si no tengo otro modo de salir del paso.”
El graffiti que ilustraba el post del onceese fue capturado en las calles de Lisboa. En el barrio de Alfama. Lisboa es una ciudad que se recorre mirando a las paredes. Uno se imagina a un artista contemporáneo llevándose un trozo de pared lisboeta y exponiendolo para su nueva colección. Paredes agrietada por verdores incontenibles. Lienzos urbanos inagotables. Ya dijo Goya que el tiempo también pinta.
Uno anda por Lisboa con la cara pegada a las fachadas. Y de sus interminables cuadros surgen señoras de las ventanas y ropas tendidas. Alfama es un vino envejecido mientras una amalgama anárquica de colores invade todo Barrio Alto. Un par de fotos al azar:
También algunas muestras de graffitis lisboetas, y saludos a Jorge y a su naranjo:
De los graffities pienso lo mismo que de todo el arte. Que el 90% es una mierda. Pero siempre hay que estar atento a ese 10%. Siempre puede venir el Señor Godot a cenar. Ahora que escribo esto no comprendo por qué cerceno la afirmación al arte. LA VIDA ES, EN UN 90%, UNA MIERDA.
Y todo esto de los graffities me recuerda un artículo que hay en Amputaciones en el que se compara el arte grafitero con el arte del blogging. Es uno de los artículos que Amputaciones está recopilando buscando miradas sobre el fenómeno blog. Espero unirme a la causa. Solo me falta escribir el artículo el cual prometí tiempo ha. Y es que tengo tantas cosas que hacer que no hago nada. Esperaré a no hacer nada para hacer todo.
Parece que al señor Lynch se le quiere mucho por estos lares. Un post suyo casi inaugura esta bitácora. Y más tarde apareció en una fotografía tomada del Barrio Alto lisboeta. Ahora reaparece para hablarnos de algunas de sus teorías y sus bizarros pensamientos, pero sobretodo de su famoso "ojo del pato".
Descubrí a Lynch con Blue Velvet. Era joven e imberbe y aunque ya sabía que habían matado a liberty valance y podía distinguir a Jean Arthur de Barbara Stanwick y viceversa, no tenía tan claro la idea de que el cine era arte con todo la pesada carga que eso conlleva. Blue Velvet fue mi primera película "artística". De "autor" si se prefiere este término tan redundante. Viéndola se tenía claro que lo que contaba no era tan importante que el cómo se contaba. Era obvio que había un señor tomando una decisiones artísticas. Alguien, sentado en una silla, con visera y megáfono, manejando los hilos.
Estuve obsesionado con esa película. Me destrozó cualquier conato de inocencia hacia el cine. Desde Blue Velvet exigía más. Eran finales de los ochenta, años de muy buen cine en televisión. Mucho Hitchcok por la tele, mucho cine-club con ese tío que prologaba las películas hablando tan rápido. Con el retrovisor puesto veo lo parecida que podía ser Blue Velvet de otras películas de Hitchcok. Todo eso de la oreja es el más inmenso mcguffin creado desde la desaparición de Sir Alfred. Y ese pueblo americano, tan parecido al de La Sombra de una duda. Más. El pobre Kyle MacLachlan tan voyeur él. Un james stewart con patas pero igual de aturdido. Con esos ojos pegados a mirillas ajenas. Para más inri espiando a la hija de Ingrid Bergman. Y Badalamenti es el Herrman de Lynch. Ah, y según dicen, hasta el señor David Lynch hace un cameo vocal en la película.
Todo tan coincidente pero a la vez tan diferente. Es un hitchcok maravillosamente enfermizo.
Blue Velvet es mi lynchometro. Si su cine evoluciona o involuciona, si está matando una etapa e iniciando otra... todas esas distinciones se filtran a través de Blue Velvet. Son los extraños pasos imitando a una gallina de Maclachlan (mierda de nombre), los impertinentes jadeos de Hopper anunciando que papá llega a casa, la candidez derniana, o el deslumbrante karaoke orbisiano en lo que pienso cada vez que veo una nueva película de Lynch.
No la vi en cine sino en video. Vivía en un pueblo atestado de paletos que solo tenía una sala de cine (recuerdos a la taquillera) la cual parecía competir por traer toda esa miriada de películas que producía Spielberg -y que tanto han hecho por disminuir la edad mental universal- lo más tarde posible, o al menos un par de semanas antes de que las pasaran por la tele. Blue Velvet era un deshecho de un video club donde saldaban extintos betamax. De la quema mi hermana se trajo un lote (El padrino, Daisy miller, El golpe... y otras cuyo nombre....) Medio regaladas de tanto que estorbaban. A veces pienso qué hubiera pasado si en ese lote estuviera Dune y no el Terciopelo azul.
El contexto lo es todo. Y la casualidad. Si ese día no hubiera llovido...