"Tengo el gusto de afirmar que todo lo dicho o escrito sobre mi es falso"LVT
1.
Lars Von Triers deja el cine.
Deprimido tira la toalla.
No sorprende mucho la noticia. Se le veía jodido. Insatisfecho. Con una insatisfacción solo justificable en las ansias del artista por la continua creación genial.
El más genial de los geniales. Ese era su rotundo destino. A solo eso aspiraba el danés. Eso es lo que quiso su madre* Un hildegard genial.
*Hay quienes buscan un semen de padre guapo, a lo Madonna, y quienes, como la madre hippie de Lars, rebuscan entre el semen de artista -pianista talentoso en su caso- para moldear a su criatura. Lo único que se le olvidó a mama lars es decirle que su padre no era ese que se sentaba a la mesa a comer.
2.
Y, claro, el niño salio genial. Pero con todos los tópicos del genio, con sus tormentos y sus lamentos. Y con esa carácterística tan propia de los genios que es ver al prójimo
como una pieza mediocre dentro de un detestable baile mal coreografiado.
Así no es fácil vivir. Terminas detestándote. Si a tu alrededor todos son irreprimiblemente gilipollas, algo de gilipollas y de idiota tendré yo.
Se refugió en vulgares fobias con las que sortear los estragos de la depresión. Que si no podía viajar a más de sesenta por hora, que si no podía volar...
Una miriada de fobias que con la ayuda de un buen publicista te resolvían la taquilla de la próxima película. Pero cuando la telaraña fóbica se desvanece solo queda la nada.
La ansiedad del vacío.
Deshecho por su propia ambición.
En su huida al limbo de los geniales no se bastaba con firmar películas, necesitaba movimientos, manifiestos, gramáticas nuevas dónde inocular su irreprimible genialidad.
Las trilogías se le quedaban cortas. No tenía suficiente con hacer sus propias películas, tenía que enmendar las de sus maestros.
3.
Artista de lo espontáneo. Impaciente consumado. O bien no comprendía el paso del tiempo, o no le concedía valor.
La madurez del arte parecía fruta prohibida. Su cine prescinde de cualquier proceso depurativo. No hay un bodegón mil veces bocetado.
Lars no dirigía películas, las creaba. El creador es Dios. Omnipotente. Y por tanto crea de la nada, no desde un bodegón bien encuadrado ("yo apunto, no encuadro"). Manderlay le sumió en la frustración de verse en un mismo esquema, un mismo decorado y unas mismas decisiones. No pudo soportarlo. Pero sin saberlo hizo su película más madura. La única. Solo podía ser un testamento o una calle sin salida.
Intermezzo
La maldición del divino danés: querer ser un niño con eternos zapatos nuevos.
4.
En sus últimas películas ya nadie era decente. Ningún milagro a la vuelta de la esquina; ningún vulgar idealista al que Lars hiciera pagar los platos rotos de la condición humana (¿humana?).
No había ya nada. Solo un robusto ejercito de miserables.
Intentó salvarse con una comedia. "El jefe de todo esto" era su vano intento de redención.
Pero ni por esas. Quiso una comedia y le salió un suicidio.
Los calculados gags que se colaban en la función no podían disimular la negrura de la propuesta.
Ese mundo dirigido por un jefe que nunca aparece.
Las películas de Lars no te hacían mejor. Nadie se ha distanciado más y tan conscientemente de Rosellini como el autor de Dogville.
Sales del cine ordeñado, como una vaca marcada a fuego.
5.
Lars es un formalista castrado. De La forma a la idea. LA IDEA ES DIOS repite el personaje de "El jefe de todo esto" citando con delectación a Hitler. De ahí le surje el DOGMA95, ese formalicidio irónico. Desregularizando las formas Lars pronto descubre que no hace otra cosa que crear otra maldita forma. A la par que un renovado ejército de miserables copiones.
6.
Lars, ese farsante wellesiano. El mismo que dedicó un cortometraje a una niña con una inexistente esclerosis multiple. Mando ese corto a un festival donde el jurado enlagrimado falló a favor de Lars.
Ganó el premio y dejó al aire libre las llagas de una sociedad bienpensante.
La misma que Lars apaleó sin piedad.
En Cannes le dio por ponerse el esmoquín de su padre cinético. Carl Thedor Dreyer.Falso. Seguro.
Era de Cronenberg, o del humano perfecto. Yo no me creo nada.
Su padre cinematográfico: dice que es Dreyer. Otra patraña: es Von Stroheim.
Con él comparte esa intransigente lupa sobre la naturaleza humana (¿naturaleza?) Es un Stroheim pasado por Cassavettes.
Un Stroheim pasado por Casavettes que en algún momento de su idílica juventud de niño genio debió de ensalzar a Fellini
y ahora, en su condición de formalista castrado, se arrepiente de tamaño mal gusto.
epílogo
No podrá aguantar mucho tiempo sin hacer películas pese a que lo tenga prohibido,
o quizás gracias a que lo tenga prohibido.
Se escapará por las noches cámara en mano y rodará los fantasmas de su interior.
O mejor, todo es mentira. Lars vive placidamente en Zentropa, se ha hecho la cirugía y
se parece más que nunca a Kafka. Sigue rodando películas firmadas bajo nombre falso. Von Heller o algo parecido. Siempre manteniendo la falsedad de su aristocrático Von.
Eso: todo es mentira. Lars es un mediocre cantante de variedades.
O sobre el plagio, el homenaje, el robo a mano armada y unas duplicadas, triplicadas- y mejor paramos de contar- bolsas de plástico.
En el ya reseñado A critical Cinema 5 hay una entrevista con Mattias Muller.
En el tramo final dialogan sobre el robo, o lo que en otros circulos llaman homenaje,
perpetrado contra Nathaniel Dorsky a raiz de una famosa escena de American Beauty (Sam Mendes,1999).
Se refieren a esta escena. La cursilada de la bolsa de plástico.
Para cercar más el tema, el llamado caso Mendes Vs Dorsky, unas cuantas fuentes. Primero un breve fragmento de una entrevista en www.time.com. El link, aquí, por si la queréis leer entera. Que no deberíais querer.
TIME: The plastic bag I loved. Very artistic, very random. Mendes: Thank you. TIME: Outrageous for being so unexpected. Mendes: Yeah, that's the thing. It took me a long time to film the plastic bag and then I had to get the cut of the scene right. But if you find it as beautiful as the character does (...)... is the soul of the movie.
Como vemos Mendes no dice nada sobre un posible plagio o apropiación. Cero en remordimientos. Agradece personalmente que esa escena guste. CONTINUEMOS. En la revista Wire. Entrevistan al otro banquillo, a Dorsky, le acompaña Brakhage, que sinceramente no sé muy bien que hace por ahí. Eso sí, no se queda callado. En negrita lo más fundamental:
iW: -- yesterday, Nick, when I saw your film "Variations," from 1998, I was shocked to see a very familiar-looking scene involving a plastic shopping bag floating around in the wind in a city street. It looked exactly like the scene in American Beauty, except you documented something real. Was there a connection?
Dorsky: I´ve not seen the film American Beauty, and some people have told me that I shouldn't. When I made Variations, I included a scene with a plastic bag, which I almost didn't use, because the image is similar to what has been used by many avant-garde filmmakers in the past - even back to Symphony of a City in the '20s, but I was walking on the sidewalk and there was this thing happening, it was very magical, and I shot it, and the light was perfect and I took a really good shot. I thought, well even though this is really kind of an avant-garde cliché, I would use it because the shot had so much psychological depth to it.
iW:Jem Cohen has a similar bag sequence in Lost Book Found, from 1996, which is also a city film
Dorsky: Yeah you can't help it;- it's like one of the characters of the city. So anyway, then Variations came out and Stephen Holden in the Times wrote a review of the festival's avant-garde showcase. (...) and the opening part was about Variations. It said something like, "Is there a cinematic image more beautiful than a plastic bag circling around on the pavement in the wind? Not in the case of Nathaniel Dorsky's Variations, one of many shots expressing the evanescence and ineffability of life," etcetera. So that came out, and four days later, I get this telephone call from a woman, and she says, "Hello, I'm calling from Dreamworks. I represent the director of 'American Beauty.' He read about your film in the New York Times, and he would like to see it." So I said, "What is American Beauty?" At this point, the film was maybe at the beginning of post-production. She says "Oh, it's a love story." I said, "Why do you want to see it?" She said, "The director read about it and thought it might be very interesting." So I said, you can rent it from Canyon Cinema.
It's funny, because my good friend Jerome said, don't send it to them, they're gonna want to rip you off. (...) But the weekend it opened, I got six phone calls from people around the country telling me, "they ripped you off." In the midst of this, I called Stan up and said, "What should I do about this Stan?"
Brakhage: (...)
Dorsky: Did you heard Stan's "Superman" story before? He happens to know that the birth sequence in "Superman" is based completely on [his 1974 film] "Text of Light." He knows because they rented it three times when they were making the movie. It looks very similar. But he wasn't upset. He says to me, "You know, when I was a fat little kid running around Denver in my 'Superman cape,' if I ever thought that my films would affect a 'Superman' feature, I would have been really proud!"
Resumiendo. Queda probado que Dreamworks, productora de American Beauty alquila Variations fijando claramente sus ojos en la escena de la bolsa de plástico. Y que Sam Mendes no cita la fuente en ningún momento y lo agradece como si de un hallazgo personal se tratara. También está claro que Variations es la fuente copiada pero que no es la única ni la primera. Están las recuerdos admitidos por Dorsky de una bolsa de plástico pululando en Berlin, sinfonía de una ciudad (Walter Ruttman 1927), y como ejemplo más contemporáneo Lost book Found de Jem Cohen del que pertenece este fotograma:
Pero no todo queda aquí. Para hacer más caótica la situación queda otra película. Se trata de Home improvements de Robert Frank. Cuando vi la bolsa de plastico de American beauty pensé inmediatamente en Robert Frank como sujeto robado. Home Improvements es uno de los diarios videográficos del fotógrafo. Cámara en mano (me resisto a decir alma en mano) filma una bolsa de plástico desde una ventana de su casa evocando un texto de Kerouac (¿Visiones de Cody? ...puede) que describe su deleite al contemplar embobado una de estas bolsas alborozada por el viento. Home Improvements es de, atención: 1994; dos años antes que Cohen, cuatro que Dorsky y cinco que Sam Mendes. Rebuscando encuentro otra casualidad. En IMBD veo que una de las películas de Nick Dorsky es un documental sobre Jack Kerouac What ever happened to Kerouac ¿Coincidencia?
Repasemos de nuevo: Por un lado Rutmann como iniciador (o uno de los fotografos contratados por Rutmann para ser más inexactos) Casi 70 años más tarde la bolsa reaparece de mano de Robert Frank, quien claramente apunta la paternidad de la escena a una imagen literaria de Kerouac. Unos años después llega Cohen, que lo utiliza y según él lo hace porque cree que es una de esas imagenes que le diferencian como cineasta independiente de las producciones de estudio. Para él rodar una bolsa de plástico es una proclama de la libertad del cineasta y de paso simboliza el caos urbano que es lo que quiere mostrar en sus películas. El siguiente es Dorsky, el más defendido de todos. Dorsky se queja timidamente (ya que conoce los antecedentes) por la flagrante apropiación de Mendes en American Beauty. Creo que se queja poco porque sabe que hay algo de una bolsa de plástico de Kerouac; es casi seguro (se empaparía para hacer el documental de Kerouac) que ha visto las películas de Robert Frank (en casi todas ellas orbita el bueno de Jack) En defensa de Dorsky hay que recordar que en la entrevista dice que es una escena cliche en el cine de vanguardia. Pero que casualidad que no quiera hablar de Kerouac.
Pero volvamos con la entrevista a Mattias Muller. McDonald le pregunta al alemán por una escena muy pareja a la de la ya apestosa bolsa de plástico. Esta vez en la película Album (¡¡¡¡2004!!!) Es gracioso que la pregunta recaiga en uno de los cineastas más significados en el reciclaje y el foundismo -una apropiación más culta, más avantgarde y menos
explotadora económicamente hablando-.
En todo caso Muller sale muy bien parado de la pregunta-ataque " ¿Por qué no voy a grabar una puesta de sol si me apetece?"- dispara- "
Porque el barbas de Brakhage lo haya hecho ya, ¿significa que yo ya no puedo filmar una puesta de sol?
Nadie le pone copyright a mi mirada"
Preciosa frase. Casi hace que me caiga simpático el bueno de Muller.
Nadie pone copyright a mi imaginación. Ni a mi mirada.
Y remacha citando (homenajeando/robando/...) a Cezanne "Nothing is ever the same". Nada es nunca igual.
Se podrán hacer homenajes a todas las bolsas de plástico del mundo pero no se podrá plagiar la verdadera fuente del artista. La mirada de un artista es intransferible: ¿se puede copiar el silencio de Cage? ¿El ascetismo de Bresson? ¿La verborrea de Henry Miller? El arte está repleto de intentos. Pero son eso: intentos. American Beauty más que un plagio representa la tendencia fagocitante del cine comercial. Un cine que husmea poéticas marginales para adaptarlas al gran público (en el caso de Mendes añadiéndole la típica e insufrible musiquita de "aquí viene un monólogo interesante en el que el protagonista abre su corazón...") Lo que en las películas anteriores son fortuitos encuentros -consecuencia de la busqueda- con una bolsa de plástico, en American Beauty esa bolsa está colocada en su marca, ante unos focos y con un par de ventiladores estratégicamente dispuestos. Una despiadada planificación de la poesía. Y encima robada.
Solo me queda una duda: ¿Vio Kerouac la película de Walter Rutmann?
EPÍLOGO: me paso por youtube y veo que hay miles de personas con un copyright similar, personas que filman bolsas de
plástico. Una locura.
Hay miles de ejemplos. No quiero inundar la página con vídeos. Son vídeos estupidos, de gente recien salida del cine. Que deja claro que al igual que no se puede dar una arma a todo el mundo tampoco se deberían dar cámaras de cine y menos esas que te sacan la pelicula directamente en dvd. Hurgar en youtube por "plastic bag". Podreis pasar una tarde entera en contacto con la más espontánea ración de estupidez humana. En primera fila y embotellada gratis ¿Para cuando un concurso de bolsas de plástico furtivas?
Por favor que alguien se pase por mi casa y me deje un bolsa de plástico vacía.
Si puede ser de carrefour mejor. Me gusta el logo de carrefour. No es por hacerles publicidad
A principios de los ochenta, esa década que tan bien le sentó al capitalismo, los artistas contemporáneos decidieron irse a vivir a enormes fábricas abandonadas. Los precios bajos y los grandes espacios les daban la oportunidad de crear sin preocuparse sobremanera del alquiler. Como eso de vivir en una abandonada fábrica de botones no mola decidieron llamar a esos espacios lofts. La palabra triunfó y, en parte gracias a ella, esos amplios restos postindustriales aumentaron su cotización. Casi con la misma fiereza que los precios de sus obras. Ahora, con el siglo nuevo y con los artistas ricos tras vender sus revalorizados lofts, son los museos contemporáneos los que buscan espacios desalojados; fabricas como es el caso del que nos ocupa.
El Matadero de Madrid abre sus puertas. Este proyecto, cuyos retrasos no los ha salvado ni las recientes elecciones municipales, pretende ser el centro de creación contemporánea de referencia en Madrid. Los restos del antiguo matadero municipal se convierten (o convertirán, que les queda un trecho) en 150.000 metros cuadrados al servicio del arte contemporáneo. Con la trivial excusa de que siguen de obras dan a conocer el complejo con la exposición Abierto por obras.
El sábado me fui a verlo. Como no conocía la zona ni el edificio lo primero que hice fue equivocarme y dar con el Centro de adiciones de la CAM. Un desfile de yonquis buscando su vasito de metadona. Tras darme cuenta de que no era una performance y que no regalaban calmantes cambié el paso. Pero volví a equivocarme. Entré en un pabellón enorme repleto de viejos jugando a las cartas. Lo que llaman un Centro de Mayores. Al final, tras preguntar un par de veces di con la puerta correcta. Así que el tráfico de la calle era peculiar. Yonkis recién ungidos de metadona, viejos sumisos ante la próxima ola de calor y artistas contemporáneos.
Ya en el Matadero el ambiente era similar. Los yonquis parecían disfrutar con el arte contemporáneo. Les miraba y me moría de envidia. Un chute de metadona y una ración de arte moderno. "Quien fuera yonqui para disfrutar del arte contemporáneo", recelaba mientras consumía una bebida isotónica patrocinadora del evento.
REFLEXIÓN: En el cine off, o cine libre (y juro que nunca diré independiente) es el cine comercial o mainstream el que anda al acecho tratando de estandarizar nuevos modelos narrativos, o de tamizar hallazgos por mínimos que sean; En el amplio óvulo que conforma el Arte Contemporáneo son las multinacionales del diseño, tipo IKEA, o HABITAT las que andan husmeando por carroña. El mal arte contemporáneo es pura decoración. El artista fracasado acaba en la sección de posters de IKEA, eso sino acaba sirviendo bebidas isotónicas o colocando caramelos en el suelo.
Es una ecuación que se manifiesta en el propio diseño del museo. Así se explica como parece que el museo cobra más importancia que la obra (también el artista parece más importante que la obra). El museo es la estrella y no lo que alberga. El efecto guggenheim.
Esta importancia del envoltorio es la primera sensación que uno tiene en el inconcluso Matadero de Madrid. Todo muy chic. Un arte despreocupado, una decoración despeinada pero con muchas horas frente al espejo. El edificio se llena de guiños frivolos. En la entrada un grupo de colaboradores se afanan en dibujar linéas en el suelo con caramelos ¡¡menudas ganas de darles una patada -a los caramelos- y disponerlos de una forma más abstracta!!! Tras sortear la tentación entras en una habitación (perdón, un espacio) con unas tumbonas de madera. Son cómodas, a pesar del material. Supongo que es una zona chill out. A mí me parece que llega demasiado pronto. No digo que no esté bien. Me gusta. Nunca viene mal una buena tumbona y yo soy el primero en utilizarla, pero, ¿tan pronto? Desde luego los yonquis lo agradecen. Te puedes tumbar en los asientos de madera (que la supongo ecológica) y tomar una gratuita y refrescante bebida isotónica. Nada de alcohol. Es por los yonquis, y por los viejos, y por los artistas contemporáneos. No sea que ninguno de esos colectivos se desmadre e interactuen.
La idea es hacer del museo un lugar para todos. Quitarle gravedad. Lo que me parece perfecto. Pero solo hay una forma de conseguirlo y no tiene mucho que ver con el arte: dar comida gratis. Con una exposición de Tintoretto te llenan el museo en un pispas, pero con el arte moderno... hay que dar viandas sino quieres salas vacías. Los canaperos, esa raza inextinguible usa las más modernas tecnologías y cuando alguno se entera de que en algún lado ofrecen un perrito caliente gratis levanta el grito y todos los canaperos del mundo se unen.
Es un museo sin amueblar. O casi. Gracias a Photoespaña hay alguna que otra obra que ver (me gustó la serie "Mientras Dormías" de Matias Costa) Hay también una video instalación de una peonza. O eso me parece. Una peonza que gira en tres pantallas ligeramente sincronizadas. Nada del otro mundo. El melón esta rico. No pruebo las salchichas. No tienen buena pinta. Hago fotos. Leo los folletos. Termino preguntando por la futura programación de cine. Dicen que será lo último en hacerse, y que pondrán películas independientes y arriesgadas,"como las de la filmoteca", recalca el amable artista colaborador. Yo disimulo mi tragedia.
Al salir casi me choco con un artista contemporáneo. Se le reconoce por su característica pinta yonqui-chic y sus adidas vintage. Tan trainspotting él. Los yonquis le miran mal cuando pasan a su lado. Copión de mierda, pensarán. El artista contemporáneo se apoya en una barandilla. Es feliz y se siente dicharachero. Ve a la gente dudar si cruzar la puerta. Les anima: ""entren, hay canapes y bebidas isotónicas"
Es lo mejor de los artistas contemporáneos, que saben vender el producto.
La web del matadero: www.mataderomadrid.com y una última instantanea de mi fotógrafa preferida de los caramelos alineados:
Hace poco pude ver Family Album (Alan Berliner, 1986).
Me cae bien Berliner. Un verdadero enfermo. Un diogenes del cine. Siempre detrás de cualquier deshecho cinético.
Inmerso en la corriente found footage, sus primeras películas se hilan a base de materiales de archivo, instantáneas ajenas que en sus manos se remodelan reciclando las intenciones primigénias. Aquí le vemos en una foto reciente. Con un sinfín de rollos de celuloide. Sí, parece todo muy ordenado pero también lo parece mi casa cuando viene mi madre.
Cuenta Berlines que la génesis de Family Album data de un anuncio de periódico. Vendían un lote de películas antiguas, home movies abandonadas. Un tesoro a reinterpretar. Raudo y veloz se hizo con ellas y de su adquisición nace esta película. Su filmografía ha derivado hacia una suerte de biografía cinematográfica (Family Album inicia una trilogía en la que su familía termina siendo protagonista absoluta) En sus últimas creaciones se produce un retroceso en la práctica found. Ahora los materiales ajenos son un contrapunto a sus filmaciones documentales. No son el peso de la película aunque siguen siendo un importante activo. Algo así como las anotaciones de píe de página de las novela de Foster Wallace.
Pero volvamos al momento en que Alan abre los rollos de película recien comprados. En un primer diagnóstico esos trozos de vida revelan que la gente es feliz. Narran FELICIDAD. En la realidad cinética de la filmación familiar, la vida es alegre. Despreocupada. Jack no hace más que soplar velas. Jack se disfraza día si, día no. Cuando Jack es demasiado mayor para soplar velas o imitar a tarzán, le vemos esmoquinado, a las puertas de una iglesía, esperando a su adorable novia, su ya casi mujer. Luego Jack se pierde, difuminado por sus pequeños jacks los cuales irán repitiendo el
proceso de su padre.
Velas, fiestas de disfraces, boda, hijos.... Un loop perfectamente conocido.
Porque los jacks del mundo parece que no mueren, ni visitan las urgencias de la Seguridad
Social.
No hacen la cama.
No suben escaleras.
No lavan los platos.
No esperan en la parada del autobus.
No se enfadan.
Sus electrodomésticos están en garantía. No insultan.
No tienen derramas en su comunidad. No se masturban.
NOS DAN UNA CÁMARA Y NOS HACEMOS BURGUESES.
Asi que Berliner se propuso indagar en esta felicidad concentrada. Desmigarla. Tenía ante sí un tema precioso: la forma que tenemos los humanos de interpretarnos. Cómo nos queremos fijar en el tiempo. Qué dejamos fuera de cuadro en nuestras vidas privadas. Berliner tenía que buscar una verdad objetiva dentro de una maraña de realidades subjetivas.
Porque: ¿Qué hacer si la realidad es falsa? No solo falsa, sino una completa tomadura de pelo ¿Cuántas veces habrá entonces que manipular la realidad para que la realidad tome forma?
Lo que la realidad nos ofrece como documento fidedigno es un sinfín de celebraciones, de banquetes, viajes y visitas del tio Frank. Metros y metros de euforía más o menos organizada. Con semejante material la labor de los artistas del reciclaje es la de contrapesar esa agobiante felicidad diciendonos que todo es mentira ¿Unos aguafiestas? Quizás.
Ya que la vida filmada de los humanos es un cumpleaños interminable.
Parece que la gente nace queriendo filmar. Ya no se entiende al turista sin su revólver fotográfico. Los turistas no se van a la playa con un pincel y un cuadro.
No llevan un cuaderno de hojas.
No. Van pertrechados de cámaras, ya sean videográficas o fotográficas.
Cámaras de potente flash y de interminable memoria. El resultado es una desproporcionada proliferación de imágenes, de sonrisas a cámara, de postales almibaradas. Las fotos de los turistas no reflejan el dolor de pies que arrastran. Su sonrisa nos esconde la paella rancia que acaban de tragar a precio de oro. Su entusiasmo por ser aliño del monumento de turno oculta certeramente su aburrimiento.
Es el taylorismo de la sonrisa desenfocada.
Actualmente trabajo en una serie por el momento titulada Found People Movements. Se trata de documentar momentos reales "encontrados". La primera parte versa sobre el hecho de ser turista. El fotograma de arriba es muy posible que entre en el corte final.
Como no todos tenemos la suerte de tener esa inmensa biblioteca berliniana de momentos ajenos tengo que salir a la calle y filmarlos. Por favor: no miréis a la cámara.
Pero sobretodo NO SONRIAIS.
P.D: Acabo con un par de enlaces sobre Berliner.
1. su homónima página web: www.alanberliner.com desde la que se pueden ver fragmentos de casi todas sus obras.
2. Y una entrevista muy interesante de Elena Ortega para BLOGS & DOCS:
03AGOSTO07 Ingmar Bergman
o los valientes contra los cobardes.
Si hay que trazar una linea divisioria entre cineastas, una posible sería la que aisla valientes de cobardes. Los primeros arriesgan y opinan mientras los segundos callan desbordados ante las complejidades de la materia humana. Los valientes dignifican al cine como arte. Los cobardes producen películas escudados en las taquillas, en las audiencias "prime time" y en la creciente deificación del entretenimiento.
Tarantino sería el cobarde por excelencia. Representante de un cine plagado de manierismos inútiles. Un cine que no cuenta nada ("hang the dj/cause the music he constantly play/it says nothin to me about my life" que dijo el gran Morrisey) Y de su ejemplo surgen miriadas de tarantinianos, anclados en un océano de referencias manidas. Perdidos en un videoclub rayado.
Los valientes quieren entender el mundo. Los cobardes se bastan con que el mundo les entienda a ellos.
Los cobardes hacen película de "genero" Necesitan agarrarse a unas coordenadas, ya sea para respetarlas o para demolirlas. Los valientes no hacen cine de "genero" porque lo consideran cine de "receta".
Entre los cineastas valientes Bergman ocupa una posición privilegiada. Su incontestable autoridad dentro del cine europeo se teje de su arriesgada voz. Bergman nunca cedio en su batalla ante la incertidumbre existencial. Su cine, su formato de expresión, es un arte, y por tanto no está hipotecado a modas pasajeras. Y siendo un arte debe enfrentarse a los interrogantes de la existencia. No se exigen respuestas pero al menos se deben formular preguntas.
Y este carácter "valiente" viaja en primera persona ("Yo acuso") Desde el yo. Bergman es ejemplo de cómo un artista se enfrenta a sus conflictos interiores. Su travesía demuestra que la forma más rápida de llegar a todos es desde el "yo". Este carácter biográfico, "personal", es una de las formas de demonización que estos valientes deben soportar. Despectivamente se les tilda de ser demasiado "personales". De mirarse al ombligo. Pero es la utilización consciente de las experiencias personales lo que verdaderamente enriquece la obra de estos artistas. Son artistas que sacrifican su ego en pos de que los demás podamos vernos también (aunque no queramos/ mejor dicho: porque no queremos) Son artista que se hieren en cada obra haciendo que nosotros salgamos heridos también. Películas como Cara a cara, Persona o Fresas Salvajes no se pueden entender sin pensar en su autor flagelándose indiscriminadamente.
Los filmes de Bergman son una biografía obligada del dolor humano. Recordemos como se muestra el dolor de Elizabeth, la enmudecida actriz de Persona. Una apertura de tal intensidad que pone en ridículo el cine actual.
Necesitamos más "Yo" bergmaniano y menos "Superyo" freudiano.
No recuerdo cómo, el historial del mozilla no me lo quiere revelar, pero en algún momento acabé viendo este vídeo. Luego lo comentamos:
Poco se puede esperar de los videos de youtube. Si os llega un link diciendo que este video es muy gracioso lo mejor, como mínimo, es echarse a temblar. Terminas viéndolo y degeneras en un axfixiante debate interior que te recuerda lo alejado que estás de los demás. Las risas ajenas cuanto más estruendosas más te aislan. Yo, cuando alguien me dice que vea algo muy gracioso lo siguiente que hago es marcarles como spam. Sin tonterias.
Este video es específico de youtube. No parece haber sido creado para exhibirse en más sitios que en estos megaservidores. No está realizado para ninguna televisión comercial ni para que caiga en ningún festival de pueblo que necesite cubrir el presupuesto de cultura. Editado con materiales propios de la era internet; jpegs comprimidos, png´s, pantallazos, escaneos de pdf´s... una voz grabada posiblemente desde un mp3 o una webcam. Unos mínimos conocimientos del adobe premiere o similar y adelante. Todo puede ser recolectado con un ordenador, una conexion a internet y algún que otro periférico y software crakeado. El termino cine "casero" lo cataloga milimétricamente.
El video es un collage de imagenes que viajan entre el manifiesto y el diario touretico. La baja calidad del montaje y las imágenes no lastran la dureza de la crítica. Los mismos dardos que lanza hacia fotolog y Myspace podrían calcarse con youtube. Ese gran infierno de estupideces.
Hay más videos del mismo autor. Si os interesa es fácil ir encontrando más. Yo me suscribí a su lista. Que supongo es una señal de respeto.
Otra consideración. Lo han visto ya cerca de 466.000 personas. Pocos cineastas tienen tal audiencia. Si el éxito está justificado en que los demás vean tu obra estamos ante un verdadero éxito. De público. Y por lo que a mí respecta de crítica. Pero no hay dinero en juego. Es una audiencia que no revierte en taquilla, que como mucho comentan (sobre unos 1200 comentarios) o linkea. Esto hace que nadie lo considere un éxito. Por favor, redefinan los conceptos. Quiten las caretas. EL EXITO ES EL DINERO. No es el talento (de los demás), no es la belleza, no es la integridad. El éxito es la cuenta bancaria.
Decía Coppola (el papa) eso de que el cine será verdaderamente un medio democrático cuando una niña pequeña y gorda de Ohio hiciera una película con dos duros y la cámara prestada de su padre***. Nunca entendí por qué tenía que ser gorda, ¿y pequeña...?¿ Ohio...? Otra cita. Culturizemonos. Esta se la disputan Cocteau y Truffaut. La paternidad no está clara. Ambos son grandes fraseologos que parecen tener agentes de citas famosas (al igual que Borges, Wilde y últimamente W. Allen) La cita:“El cine sólo se convertirá en arte cuando sus materiales sean tan baratos como un lápiz y un papel”
Ambas aseveraciones valen para este vídeo.
*** "...suddenly, one day some little fat girl in Ohio is going to be the new Mozart and make a beautiful film with her father's camcorder and for once, the so-called professionalism about movies will be destroyed, forever, and it will really become an art form." F.F. Coppola
Luego me pasé por Blog & Docs. Ya, con ocasión de un artículo sobre Alan Berliner linke hacia una de sus entrevistas. Ahora con el número de octubre tienen una entrevista con Andrés Duque. Un D-generado responsable de obras como Ivan Z, un documental que trataba de sacar del ostracismo al señor Zulueta. Muy apreciable. Andrés Duque reivindica la intuición como arma artística. Salir una mañana y tras el café llevarse la cámara y tratar de ver y capturar algo más dentro del diario tráfico de almas cotidiano. Un trabajo que no necesita de una planificación concreta pero sí de una escrupulosa atención al estado de ánimo. Me quedé con ganas de ver sus otras películas. Señal del buen hacer de la entrevista. Y del cineasta.
11NOVIEMBRE07 "¿por qué no quitan de una vez la S de Spain?"
Esto es un corta y pega de un texto de Hikikomori. En un breve parrafo describe muy bien el estado cultural de eso llamado España. Lo pongo en negrita, el párrafo, y dejo otros tantos tal cual por eso de poneros en situación.
En todo caso la situación al completo la podéis leeraquí.
(....)
10.
El instituto Cervantes es nuevo, muy nuevo, super nuevo. Y muy chic. Blanco casi todo, destacan los afanes rojos de los respaldos de las sillas, de algunas estanterías en la biblioteca y de la bandera española, que aunque no la he visto, en algún sitio debe de andar ondeando, tan nuestra.
La charla tiene lugar en un subsótano, en un paraninfo de paredes negras, sedosas, y patio de butacas colorista, lleno de cabezas conectadas a un traductor simultáneo.
En la mesa de ponencias estamos dos españoles y dos japoneses, y el director de la institución, que nos presenta brevemente. Tenemos nuestros nombres delante, en cartelitos blancos. Cuando uno tiene su nombre delante, en cartelitos blancos o de cualquier otro tipo, y se sabe nombrado para un público, es difícil, nuevamente, no creer que el mundo es maravilloso, y que uno tiene cosas muy brillantes que decir.
Hablan, hablo, hablamos. Yo digo lo primero que se me ocurre, que siempre es lo mejor que se me puede ocurrir. En realidad una japonesa nos hace preguntas y las vamos respondiendo, así que no hay posibilidad de discurso previo. Mientras hablo, acaricio con las yemas de los dedos la base del micrófono, y de vez en cuando miro hacia la parte alta del paraninfo, donde no hay caras sino una oscuridad que creo que me entiende.
Digo, entre otras cosas, que España no es un país de vanguardia. La pregunta era: ¿Qué movimientos de vanguardia se están llevando ahora a cabo en España? Algo así. La respuesta: en España no se está llevando a cabo ningún movimiento de vanguardia porque España no es un país a la vanguardia de nada, ni ha sido nunca un país a la vanguardia de nada, porque España es un país de seguidismo intelectual y copia buena, mala o regular, donde nadie hace nada original a no ser que lo haya visto hacer en Francia o Nueva York; en España, el artista, el intelectual y hasta el panadero nacen con un techo profesional no bajo, pero sí mucho más bajo que el techo de un panadero de París o un artista o intelectual de Viena; el techo de que nunca harán nada de vanguardia que le importe nada a nadie fuera de España; en España, primero vemos y luego hacemos como que estamos a la vanguardia; incluso para insultar, para provocar, para sacar coños en las películas, primero tenemos que ver que alguien lo ha hecho fuera, y luego ya entonces sí lo hacemos en España. España es un país que, la verdad, vale poquito. Opino.
Se oyen rumores.
11.
Me pagan 400 euros por decir que España es un país que, la verdad, vale poquito.
Luego hay un cóctel.(...)
Observación Nº1: Me gustan mucho las acotaciones cuasibukowskianas. Ese "Luego hay un coctel" o el anterior "Se oyen rumores".
Observación Nº2: Cada vez me alegro más por no tener una herramienta de comentarios en este blog. Sería tan deprimente contar estas cosas y que los lectores/comentaristas/tertulianos virtuales... no se les ocurriera más que preguntar si se follo o no a la tal Esther...
Obviamente hay que leer un poco más para entender esta observación.
Observación Nº3: Al grano. España se averguenza del arte. El artista es un apestado. Un vago y maleante. Aquí el verdadero arte es matar animales a espadazos o tirándolos desde cobardes campanarios. El artista es sospechoso de no querer ser como los demás. Y eso es el peor pecado posible.
Aquí, al artista se le ignora olímpicamente. Pongamos por caso a Erice. Ojeen blogs de fuera de España y verán la cantidad de personas que tienen a Erice en sus podios de grandes artistas contemporáneos. Aquí lo único que recibe son las cortapisas de todo productor andante. Si hace 20 años se hubiera ido a Francia no habría perdido tanto el tiempo.
Emigrar es la respuesta.
Observación Nº4: Los artistas españoles solo pueden crecer en el destierro. Gracias al exilio (ya sea político, mental o laboral). El artista español empieza a ser algo en el momento que huye de España. Picasso en Francia, Buñuel en Mexico y también en Francia; país, por cierto, muy dado a reciclar lo despreciado.
Nacer en España es el verdadero pecado original.
Aquí un artista no es hijo de su tiempo, es hijo de la pura casualidad. Un disparate a punto de ser apedreado. Una mala rama a la que arrancar.
Sal corriendo antes de que te vean.
Observación Nº5: necesitamos un Bernhard o un Cioran que despotriquen a gusto contra todo esto. Mientras tanto están los libros de Alberto HIKIKOMORI Olmos.