Andamos cabizbajos, avergonzados, con la mirada perdida, en piloto automático.
Sabemos lo que tenemos que hacer porque lo hacemos todos los días, repetidamente.
Si tenemos unas escaleras mecánicas las utilizamos.Es menos cansado. Es fácil. Indoloro
Nos duele andar. Nos duele vivir. Ser.
Nos duele ser...
En las escaleras mecánicas el hombre contemporáneo encuentra su espacio vital.
Pegado a la barandilla ve a sus congéneres deslizarse en dirección contraria. Miran y comparan.
Idéntico malestar.
Entre escalera y escalera hay un intervalo en el que las piernas forzosamente deben caminar y alcanzar otro tramo de escalera mecánica.
Eso cuenta I´m (the only one): El forzoso intervalo entre escaleras mecánicas.


